Centroamérica sigue profesionalizandose

LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA REPUNTA EN LA REGIÓN. CON ALTA DEMANDA EN CARRERAS TRADICIONALES Y OTRAS MÁS CONTEMPORÁNEAS.
POR Alejandra Soto, Marlina López Jenny Lozano, Ana Margarita Flores, Luis Solís y Carolina Barruntes

La relativa estabilidad económica, la demanda de las empresas por talento bien formado y la feroz competencia, que exige que la capacidad y la expe¬riencia se complementen con mayores grados académicos para optar por puestos de calidad, ha impulsado un incremento en la cantidad de estudian¬tes que cursan estudios universitarios.
Aunque en diferente grado. en estos últimos años, en cada uno de los países de la región está aumentado tanto la cantidad de matrículas como las cifras de graduados reportadas por las casas de estudio en los diferentes niveles de especialización, desde bachillerato a posgrados.

“Ese aumento se debe a las oportunidades que se están generando, una mayor cobertura y una oferta educativa adecuada. He visto que los guatemaltecos, sobre todo los jóvenes, tienen mucha avidez por el conocimiento y lo que nece¬sitan son oportunidades”, sostiene.

El campo de estudio preferido por los guatemaltecos es el que abarca las carreras relacionadas con las Ciencias Sociales. Del total de egresados en 2013, 57,2% se graduaron de carreras vinculadas a esa área; seguido por Humani¬dades, con 20,3%; Ingeniería y Tecnología, 12,1%; Ciencias Médicas, 8,496; Cien¬cias Naturales, 1,3%; y Ciencias Agrícolas, que representaron el 0,6%.

En El Salvador, la matrícula universitaria creció un 17,5% en los últimos cinco años. Unos 179.000 estudiantes asisten a las 40 instituciones de educación superior que operan en el país y la mayoría estudia Administración de Em¬presas.
Esa preferencia por las carreras administrativas va acorde con los sectores económicos de mayor dinamismo en la generación de empleos en esa na¬ción. El Informe Económico del Banco Central de Reserva acota que cerca del 50% de los trabajadores cotizantes al Instituto Salvadoreño del Seguro Social, a finales de 2015, se encuentran en el sector comercio y de servicios financieros.

208.612
ESTUDIANTES MATRICULARON EN LAS UNIVERSIDADES PRIVADAS Y PUBLICAS DE COSTA ICA, EN EL PRIMER PERIODO LECTIVO DE 2014.

FUENTE: INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICAS (INE) DE GUATEMALA, INSTITUCIÓN NACIONAL DE ESTADÍSTICA Y CENSO DE PANAMÁ, CONSEJO NACIONAL DE UNIVERSIDADES (CNU) DEL CONSEJO SUPERIOR DE UNIVERSIDADES PRINVADAS (CUSUP) Y DE LA FEDERACIÓN NICARAGÜENSE DE UNIVERSIDADES PRIVADAS (FENUP), BANCO CENTRAL DE HONDURAS Y UNIVERSIDADES DE ESE PAÍS, MINISTERIO DE EDUCACIÓN DE EL SALVADOR Y EL QUINTO INFORME ESTADO DE LA EDUCACIÓN EN COSTA RICA.

La segunda carrera con más demanda en ese país es Ciencias jurídicas, seguida por Mercadeo. Además, a nivel técnico, los salvadoreños están cursando carre¬ras como Enfermería, Sistemas y Computación, repor¬ta el Ministerio de Educación salvadoreño.

Nicaragua también vive un auge en la matrícula de las instituciones de educación superior, que pasó de 97.356 estudiantes a más de 155.000, entre 2006 y 2016.
Expertos en educación superior y líderes gremiales empresariales que recién participaron en un congre¬so relativo a la alianza universidad-empresa atribu¬yen dicho incremento a factores como el crecimiento de la población y la economía del país, apertura de nuevas instituciones educativas con nuevas ofertas académicas y las aspiraciones de miles de personas de mejorar su calidad de vida.

La matrícula mayoritaria en las universidades nica-ragüenses se registra en las carreras administrativas y económicas (25%), Derecho (15%) y Medicina (11%), mientras que las de menor demanda son Educación (2%), Comunicación Social (1%) y Arqueología (0,5%). “Tenemos una retención académica global del 90%, la más alta de Latinoamérica y el Caribe -el resto de países andan entre el 30% y 60%- y una promoción promedio limpia, sin clases pendientes, del 65%”, comenta Telémaco Talavera, presidente del Consejo Nacional de Universidades.
El panorama también es positivo en Costa Rica. La matrícula de las universidades públicas agrupadas en el Consejo Nacional de Rectores {Copare) creció en un 50,6% en los últimos 14 años. Si hablamos de las 63 universidades públicas y privadas del país,, el aumento ronda el 11%, desde el 2011 al 2014, considerando únicamente el primer período lectivo de cada año. Durante ese periodo se pasa de 188.108 estudiantes inscritos a 208.612, de acuerdo con el Quinto Informe del Estado de la Educación 2015. Otra estadística significativa es que el número de títulos otorgardos desde mediados de la década de 1990 se triplica: pasa de poco menos de 13.000 en 1995 a más de 46.000 en 2013. de acuerdo con el mismo informe. La mayoría de los tí¬tulos otorgados correspondieron a Ciencias Sociales y Educación, seguidos en orden de importancia por Ciencias Básicas, ingenierías y Ciencias de la Salud.
Oferta y calidad al alza

Los últimos 20 años, Panamá ha experimentado el surguimiento de nuevas casas de estudio superior, para hacerle frente a la creciente demanda. De con¬tar con cinco universidades entre públicas y privadas, actualmente existen 23 aprobadas por el Ministerio de Educación y el Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria de Panamá (CONEAUPA). A ellas se suman otras instituciones que ofrecen espe-cialidades en línea y requieren que los alumnos pre¬sentan exámenes y asistan a una graduación en sus países sede.
Ese auge responde al crecimiento de la población, las exigencias del mercado laboral y a las tecnologías cambiantes, lo cual ha provocado que centros que ini¬ciaron en pequeños locales cuenten ahora con edifi¬cios propios, tal es el caso de la Universidad Latina y la Universidad Interamericana.

Las universidades también han optado por variar su oferta de carreras, brindar horarios flexibles y algunas especialidades no presenciales, con lo que han logra¬do atraer a estudiantes de clase alta cuyos padres sol¬ventan los costos, así como a muchos de clase media y baja, que trabajan para costear sus estudios.